Ñuble Turístico
Ambientes naturales, gente cordial
Montaña
Ñuble tiene una cordillera privilegiada. En casi toda su extensión, desde San Fabián de Alico por el norte hasta Yungay en el sur, está inserta en una Reserva Mundial de la Biosfera, declarada por la Unesco el año 2011.
En esta reserva conviven lagunas de alta montaña como la de la Plata, Añil y Huemul, cascadas imponentes como el salto del río Chillán y el del río Renegado en las Turbinas y bosque nativo donde predomina el roble, coihue, mañío y raulí. Y en la fauna, está presente el puma, el zorro culpeo y el huemul, que tiene en Ñuble la última población del ciervo de Chile central, especie que está en peligro de extinción.
Dos reservas nacionales (Ñuble y Huemules de Niblinto) se ubican en las comunas de Pinto y Coihueco respectivamente, con variada oferta turística. Y entre ambas reservas, en el valle de Las Trancas, a solo una hora y 30 minutos desde el centro de Chillán, la región destaca a nivel internacional gracias a su centro de esquí y termal, Nevados de Chillán, que fue seleccionada como una de las mejores 25 estaciones de esquí del mundo el año 2018, y la mejor de Chile, en la quinta versión de los World Ski Award.
Si el panorama es la pesca con mosca, el trekking, el canopy y las cabalgatas, San Fabián es el destino ideal. La cabecera comunal se encuentra a 68 kilómetros de la capital regional y en su valle, repleto de bosque nativo, corre el caudaloso río Ñuble, con pesca de truchas fario y arcoíris y rápidos que han permitido organizar campeonatos nacionales de rafting y kayak.
Además, tiene lugares recónditos que merecen una visita, como Pichirríncón, el valle del río Los Sauces; o El Roble, en la parte alta del río Ñuble, donde se esconden lagunas muy pocos visitadas, como El Florido, Baúl y la laguna Chacayal. En este último sector, se puede recorrer el valle hasta situarse detrás del volcán Chillán, para apreciar el majestuoso salto Las Minas.
Por el sur, el valle de las Vacas, que recorre el río Cholguán en Yungay, comienza a destacar con su variada oferta natural, campings, cabalgatas y pesca deportiva, también en un ambiente natural, cruzado por gastronomía típica y paisajes sorprendentes.
Valle
Zona huasa por excelencia, el valle de la Región de Ñuble representa en sus campos y comunas centrales el origen de la chilenidad. Amplios predios con cultivos tradicionales como el trigo, la avena y la remolacha han dado paso con los años a la irrupción de la fruticultura, que tiene a Ñuble como uno de los principales productores de berries del país.
Su tierra fértil, regada por los ríos Ñuble, Chillán y Diguillín, ha permitido además que Ñuble se haya convertido como un importante productor orgánico a nivel nacional. Y ganadería con praderas que generan leche y carne de alta calidad, destinada esta última al mercado nacional y europeo.
Esta vocación agraria es posible conocerla en profundidad a través de diversos emprendimientos como granjas educativas, restaurantes campestres y haciendas que han abierto sus puertas al turismo. Además, en comunas como San Carlos, Coihueco, Pinto, el Carmen y Pemuco, se viven las tradiciones huasas con pasión, destacando esta última por organizar cada año, uno de los clasificatorios centro-sur de rodeo, cita previa al Champion de Chile en Rancagua.
La gastronomía de la zona está representada en numerosos restaurantes, ubicados en Chillán y comunas, donde platos tradicionales como la cazuela de pava, el costillar ahumado, las longanizas con puré y el pastel de choclo destacan en una amplia oferta culinaria que con los años ha ganado en sofisticación. Si la idea es probar los sabores más identitarios de Ñuble, pasar por el Mercado Techado de Chillán y su feria libre es una obligación.
Los vinos que hoy está produciendo la región, están sorprendiendo al país y al mundo. El rescate de antiguas viñas en Portezuelo, Quillón y Coelemu, en el Valle del Itata, ha dado a esta zona una marca internacional, de la mano con la historia, debido a que en Ñuble está el origen de la producción del vino en Chile.
Cepas como la uva País, Cinsault e Italia, han comenzado a destacar en concursos de vinos nacionales e internacionales. Antiguas viñas han comenzado a embotellar su producción, a diversificarla creando vinos dulces y espumantes, y han abierto sus centenarias bodegas para que los visitantes puedan conocer la historia del vino chileno.
Mar
Ñuble tiene 58 kilómetros de costa, desde Pullay por el norte hasta Purema por el sur. Las playas de la región, de arenas grises, abarcan tres comunas de norte a sur: Cobquecura, Trehuaco y Coelemu.
Alberga diferentes tipos de playa, ninguna apta para el baño de mar, aunque de gran belleza. Estas se concentran en la comuna de Cobquecura, donde destacan Buchupureo, Iglesia de Piedra, Mure, Piedra Alta y Rinconada, esta última con una caleta pesquera que permite degustar los productos del mar, como piures, cholgas, locos, jaibas, congrio y corvina, entre otros.
En Coelemu resaltan las playas de Mela, Perales y Purema, que en los últimos años han tenido un despertar turístico. Este se verá potenciado con la pavimentación de los caminos que unen la cabecera comunal con la costa, que recorren las riberas del río Itata.
Además existe un proyecto avanzado para pavimentar el tramo que va desde Cobquecura hacia el sur, y conectarlo con la ruta que va hacia Pingueral y Dichato, a través de un puente en la desembocadura del río Itata. Por el norte, Cobquecura que está unido a Curanipe y Pelluhue por la costa, con una ruta asfaltada se gran belleza escénica, que une ambas comunas en aproximadamente media hora.
La zona destaca a nivel nacional e internacional por la práctica del surf, con olas de categoría que han albergado fechas nacionales del circuito. Rinconada, Bichupureo y Pullay son visitadas todos los años por deportistas chilenos y extranjeros.
En medio de cerros cubiertos por plantaciones de pino y eucaliptus, donde en algunas zonas queda bosque nativo, el campo se une al mar a través de plantaciones de trigo, papas, arvejas y papayas, fruto típico de la zona gracias a un microclima que permite su cultivo en toda la costa local.
Atractivo especial es la Lobería, tres rocas situadas en el mar, frente a Cobquecura, con una población de cerca de tres mil lobos marinos. El área está protegida a través de la declaración de un Santuario de la Naturaleza, donde además es posible apreciar poblaciones de ballenas y orcas, como también delfines.
Cobquecura concentra los alojamientos turísticos y locales gastronómicos, a lo que se ha sumado Buchupureo con una oferta de alto nivel.